Publié par : lettresdemontreal | 8 juillet 2009

Crónicas tardías y pensamiento ayerino

petitmalin

Me he leído las tardías crónicas de los videos de la defenestración de Lage y Pérez-Roque y me he acordado de un defenestrado menor, uno con el que tuve el disgusto de trabajar los últimos meses de mi estadía en la finca de los Castros, eso en que se ha convertido lo que un día fuese La Patria de todos los cubanos.

Este señor, que muy buena cuna tuvo y de lo cual lógicamente se vanagloriaba, (andanzas de putas “prerrevolucionarias” incluidas), también fue de aquellos idealistas y luego oportunistas, miembros de la clase media cubana, que se entusiasmaron con el proceso castrista, lo apoyaron sin reservas, hasta disfrutaron de los privilegios que el régimen le deparo a los incondicionales, y que llegado el día en que no fueron mas necesarios, o que se les antojo creerse que lo de “con todos y para el bien de todos” era en serio, o simplemente que se les ocurriera atravesárseles a una “vaca sagrada” del castrismo, pues fueron sencillamente despojados de sus “investiduras” y lanzados al potrero real, ese donde “pastan” los simples mortales isleños.

Este personaje, uno entre tantos que vagan en la Cuba de hoy, rumiando dolores e incomprensiones, miembro de esa especie de “siquitrilladores siquitrillados”, asombraba a propios y ajenos con argumentaciones, de pronto tan lamebotas del Castro delirante, como del Castro mudo y a seguidas tan “contrarrevolucionarias” como las que pasan por la cabecita excitada de cualquier cubano de filas, sin que sabiamente ose llevarlas al ámbito publico.

Un tipo que fue criado a imagen y semejanza de John Wayne, y que se convierte debido a circunstancias históricas en una especie de “little big man” a lo Dustin Hoffman, pero sin lo heroico, y si mas bien lo patético, es un fenómeno que habrá que estudiar en profundidad, aunque ya Solzhenitzin y otros autores rusos lo hayan descrito muy bien en sus novelas de Samizdat primero y abiertamente después, pero siempre en el contexto ruso-siberiano, que no es ni de lejos el cubano.

Si hubo una gota que colmó mi copa de la paciencia con el castrismo fue ese “daño colateral” del mismo, ese frenesí “revolucionario” que provocó y provoca en tantos infelices (inocentes les dicen en Québec), esa ansia de demostrar que tu si eres el come candela más abnegado, el más comemierda de todos los comemierdas heroicos y orgulloso de serlo, “en harapos viviremos y por eso venceremos”, pareciera ser su consigna, “arrastrados nos portaremos y por eso mejores entraremos en el paraíso comunista” podría ser otra de sus máximas…

Las “boutades contrarrevolucionarias” de este sujeto solían tener como objetivo predilecto al “vicepresidentísimo” cubano Machado Ventura. No hay quien se lo trague, ni siquitrillados, ni encumbrados, ni gusanos, ni moderados, ni religiosos, ni ateos, ni obreros, ni campesinos, ni dirigentes, ni dirigidos, ni el pueblo en general, nadie que se respete, respeta a un esbirro que sólo ha sabido ser el perro cancerbero por excelencia de la peor dictadura que ha sufrido el pueblo cubano. Aún aquellos que creen que creen en el mito de que: “Fidel no lo sabía, y por eso pasan esas cosas”, le ven con buenos ojos. “Machadito” como le dicen sus amos, es el aceite de ricino del castrismo, el “coco” que ejecutó y ejecuta con los ojos abiertos todas las ordenes y que sabe “brillar” haciendo los trabajos sucios de la casta incrustada durante cinco largos decenios en el corazón de la nación cubana.

Ahora que “hablar mal de Machadito” se ha convertido en crimen de lesa defenestración en la Cuba postcoital, posmenopáusica y plenamente alzheimeriana, no quiero ni imaginarme los retortijones de intestinos que debe estar sufriendo el pobre defenestradito veterano. A cuantos a quienes habló mal de Machadito debe estar visitando para pedirles, ya no que le “rehabiliten” como antes hacia, sino que ni siquiera lo “echen palante”. Hasta lo veo en su labor de “ideológico” del núcleo del PCC, sacando la “espada” siguiente:

“compañeros, la campaña del enemigo se ceba hoy en la figura del compañero Machado Ventura, un compañero que si está en ese puesto que hoy ostenta, es porque ha sabido ser fiel a la línea del partido y de Fidel, porque ha sabido interpretar como nadie las ideas del comandante en jefe y de nuestro presidente-ministro de las FAR, porque cuando incluso algunos dijeron que no era el más adecuado para el puesto (y puedo hacerme la autocrítica en este momento y decir que yo fui de esos), no cabía dudas para Fidel, para Raúl, que ese compañero representaba como ningún otro los intereses de la Revolución, del partido y de Fidel. Machado Ventura en conclusión es el mejor vicepresidente que podía tener la Revolución en este momento y todos tenemos que apoyar esta sabia decisión de nuestros más altos dirigentes, porque ellos están sacrificándose por salvar la Revolución de las enormes amenazas que se ciñen sobre ella y la Patria

Las crónicas de los videitos “que no se ven pero se oyen”, que quieren pero no quieren que se sepan, es una maniobra tardía y ayerina del castrismo senecto, evidencia de la falta absoluta de creatividad y de imaginación para poder seguir manipulando y engañando a un pueblo que está al borde de su paciencia.

Los veteranos de la defenestración mejor harían en mirarse en los espejos de sus historias y escribirlas, en lugar de escribir novelitas históricas de opereta, o pintar mujercitas sensuales como algunos se ponen a hacer. Estos veteranos de la defenestración castrista podrían darle un último verdadero servicio a la Patria que creyeron servir, contando descarnadamente sus historias y sobretodo el modus operandi de esos a quienes tan fiel y estupidamente sirvieron. Que la ignominia que sufrieron sirva de ejemplo a no seguir a las nuevas generaciones de cubanos. Que sus vidas no se diluyan en la nada sin una huella, aquella del camino a evitar.


Responses

  1. Excelente post, como ese sujeto que describes hay miles en cada generación. Todos subiendo hacia el despeñadero, cada uno pensando que su escalera es distinta, que sus escalones se empinan hacia una cumbre sin abismo. Cuando llegan al esperado pico se dan cuenta que allá arriba no hay mucho espacio, sólo caben dos hermanos, y tres o cuatro lanzadores de cuerpos —almas y podredumbres— al vacío.


Laisser un commentaire

Entrez vos coordonnées ci-dessous ou cliquez sur une icône pour vous connecter:

Logo WordPress.com

Vous commentez à l'aide de votre compte WordPress.com. Déconnexion / Changer )

Image Twitter

Vous commentez à l'aide de votre compte Twitter. Déconnexion / Changer )

Photo Facebook

Vous commentez à l'aide de votre compte Facebook. Déconnexion / Changer )

Photo Google+

Vous commentez à l'aide de votre compte Google+. Déconnexion / Changer )

Connexion à %s

Catégories

%d blogueurs aiment cette page :