Publié par : lettresdemontreal | 12 octobre 2010

Dos documentales sobre Cuba, dos visiones también de la isla.

Acabo de ver dos documentales sobre Cuba, uno en TV5, canal internacional francés y otro en la sección Grandes Reportajes, de RDI, que es una de las dos versiones de la televisión francófona canadiense de carácter nacional.

El primero fue un capítulo más de la serie Ports d’attache, este dedicado a La Habana y que la periodista Heidi, una alemana  que comunica en francés, ha realizado con el candor inconfundible de más de un occidental simpaticón que pasa por La Habana. Rodeada todo el tiempo de guías de circunstancia que le trasmiten el discurso correcto, que la llevan a los lugares presentables y que entrevista únicamente a los vejetes de lujo, estilo los fotógrafos del Che, Salas y Noval, o al felquista Jacques Lanctôt, traductor en Granma, que sirve de interprete a periodistas oficiales, para luego apabullarla de los clichés mas banales del mundillo turístico habanero, del tipo: « Las Vegas existe porque a La Habana llego la revolución », o peor: « la música en La Habana no es para los turistas, la gente toca y baila por todos lados » Si, dan ganas de decirle a ese señoritingo, a todo lo largo de Obispo claro esta y cuando sales de esa calle peatonal turística, la mayor parte del tiempo no tan solo ni música, sino siquiera luz eléctrica hay. En fin el mar…Noval, probablemente en código, ¿se estará quemando? dice con su tabaco en la boca, « cuando vengo del extranjero tengo que ir al malecón, es mi lugar preferido y todo cubano que vive en el extranjero cuando le preguntan que extraña, dice el malecón ». Claro Noval, allí es donde la gente se pone a sonar con una vida mejor mas allá del horizonte.

El segundo es un documental que nos muestra la vida en…¡¡¡Puerta de Golpe!!!, a donde no llega ningún transporte estatal desde hace 15 largos años, que entra en el mundo privado de las peleas de gallo clandestinas, que entrevista a un sociólogo que dice la verdad porque es amparado por una iglesia, que muestra lo que gana realmente un trabajador del campo y una campesina de ciudad, y sobretodo que no se deja crecer pelos en la lengua cuando le toca hablar del significado, el verdadero, del malecón. El lugar de los sueños de futuro en otras costas para miles de jóvenes cubanos, de los cuales dos de ellos, de espaldas, y del mismo color de piel que Orlando Zapata y Guillermo Farinas, son entrevistados allí, cerca del agua parda, en evidencia clara del miedo a ser hostigados por los segurosos, por el CDR, por todos los que como ese doctor nonagenario, especialista en asuntos económicos cubanos, y no el ministro de la economía a quien pidieron entrevista los periodistas del documental, están encargados de salvar la imagen, la indefendible.

Son dos documentales sobre Cuba y son dos visiones también de una isla a la que algunos en Canadá y en Occidente se empecinan en ver como un rincón romántico y al cubano como un pueblo tenaz y sacrificado mientras que otros, que toman en serio su labor muestran lo que ven y no lo que les quieren hacer ver, nos muestran un pueblo que malvive, que se aliena en el juego, que sueña con un otro lugar para escapar de la miseria, y para el cual el malecón hace tiempo, en particular desde agosto del 1994, dejó de ser un lugar romanticón y banal y se convirtió en un símbolo, uno que lo resume tan bien aquella celebre frase: « ¡el ultimo que apague el morro! »…Solavaya.


Laisser un commentaire

Entrez vos coordonnées ci-dessous ou cliquez sur une icône pour vous connecter:

Logo WordPress.com

Vous commentez à l'aide de votre compte WordPress.com. Déconnexion / Changer )

Image Twitter

Vous commentez à l'aide de votre compte Twitter. Déconnexion / Changer )

Photo Facebook

Vous commentez à l'aide de votre compte Facebook. Déconnexion / Changer )

Photo Google+

Vous commentez à l'aide de votre compte Google+. Déconnexion / Changer )

Connexion à %s

Catégories

%d blogueurs aiment cette page :