Publié par : lettresdemontreal | 30 décembre 2011

Cuba: de la colonia a la autocolonia

ImageCuba es el país que acumula el más impresionante récord histórico del hemisferio occidental en materia de fracasos o más bien de no-realizaciones.

Hagamos un pequeño balance de ello:

  1. Entre los pueblos aborígenes del Caribe, los Tainos fueron uno, sino el más civilizado que habitara las grandes islas del Mediterráneo americano. En Cuba se establecieron tan solo en el Este. La Española fue la sede principal de florecimiento de la cultura Taina. No por gusto mas tarde se formaría allí el virreinato español para esta zona americana y Saint-Domingue, la mas rica colonia francesa de las Américas tuvo en lo que es hoy Haití su sede.
  2. Aun desde un punto de vista precolombino, Cuba fue realmente ignorada por cuatro de las más importantes civilizaciones mesoamericanas, Ni Olmecas, ni Teotihuacanos, ni Mayas ni Aztecas se dignaron a explorar ni y a colonizar este rico territorio. La explicación racional seria la ausencia de tecnología para hacerlo, la irracional que el mito de la serpiente emplumada (Quetzalcóatl) que llegaría un día del Este les bloqueaba psicológicamente a hacerlo, en fin, ni siquiera el hecho de que Cuba fuera el primer gran territorio “descubierto” por Colón y sus secuaces mereció mayor consideración por las razones aquí antes expuestas.
  3. Durante los primeros siglos de la colonia española Cuba sirvió a lo más de escala de abastecimiento en la conquista de los ricos territorios centro y suramericanos y luego como escala de reagrupamiento de las flotas rumbo a Sevilla. La isla debió esperar bien entrado los siglos XVIII y XIX para ver florecer su economía y población. En parte por razones geopolíticas: la invasión inglesa de 1762, en parte porque el cultivo del azúcar y el tabaco se hizo lucrativo y era mas seguro hacerlo en la “siempre fiel” que en los ya cada vez mas ariscos territorios continentales.
  4. Esta mezcla de desarrollo tardío y carácter insular hizo que la independencia cubana fuese “finalista” y altamente costosa en vidas y bienes. Para colmo toda la sangre cubana derramada y la española también, solo sirvió para pasar de ser una colonia española a otra esta vez neocolonia norteamericana.
  5. La vida republicana estuvo marcada por mas sangre inútilmente vertida: guerra civil contra negros y mulatos en el segundo decenio republicano, guerra civil contra toda oposición durante el tercer decenio republicano y guerra civil del mismo tipo en el quinto decenio que vendría a culminar con el proceso que podremos llamar la autocolonia.
  6. La “revolución” fue en sus inicios una esperanza de que esta vez los cubanos se gobernarían por si mismos y por la rápida y riesgosa inserción en la geopolítica mundial todo parecía darle razón a tal opinión. Sin embargo bastante rápido también quedaría claro que la vieja costumbre cubana de guerrear entre nosotros mismos no se perdería, sino que mas bien se convertiría en algo permanente, en algo consustancial a la condición nacional: El Escambray, los campos de concentración de la UMAP, la “Ofensiva revolucionaria” (una versión tropical del principio estalinista de agravación de la lucha de clases en el socialismo) y finalmente el “Periodo especial en tiempos de paz” han sido los hitos de una guerra entre un clan: los Castros y una nación: la cubana, que languidece en desigual batalla. La posibilidad de gobernar a los cubanos como una finca, donde un patriarca (o una serie de ellos) decide todo y donde el resto constituye una masa de subordinados se ha perpetuado por ya mas de 50 años.
  7. El concepto “socialismo” en todo este potaje no ha sido sino la fachada ideológica que durante decenios ha sido magistralmente utilizada para consolidar el dominio clánico sobre la nación cubana. Él también nos sitúa como país entre los más anacrónicos dinosaurios políticos del siglo XX que persisten en el XXI.

El balance nos lleva entonces a las siguientes conclusiones:

  1. De un estatuto colonial a otro  autocolonial, pasando por el neocolonial ha sido el “progreso” histórico de la nación cubana. Por supuesto el concepto de ‘”progreso” tan marcado ideológicamente por los siglos XIX y XX no es el que invocamos aquí, sino la posibilidad de pasar evolutivamente de una etapa a otra en el decursar histórico de una nación, que puede y debe hacerlo.
  2. Todo queda por hacer: cultura democrática (que nunca pudimos realmente cultivar mangoneados por tanto hombre “fuerte”); desarrollo socioeconómico multisectorial y descentralizado y no arbitrarios campos de explotación de hombres y recursos según el criterio de un “iluminado líder”; relaciones regionales e internacionales mesuradas y respetuosas de la legalidad internacional, contribuyendo al respeto de los pequeños por parte de los grandes y no aventurerismo militar o subversión “revolucionaria” u obstruccionismo en los organismos internacionales o “antimperialismo” de opereta.
  3. Cuba merece otro presente y sobretodo un mejor futuro. El inmovilismo y la conservación del estatus quo no pueden ser opciones viables en medio de un mundo que cambia al ritmo de la velocidad de los intercambios humanos, tecnológicos y socioeconómicos actuales.

El 2012 puede ser el comienzo de otro camino, los cubanos lo necesitan y lo merecen.

¡Mejor año nuevo Cuba!

Actualización del 31 de diciembre:

El historiador marxista inglés Eric Hobsbawn en entrevista a BBC acaba de hacer dos afirmaciones que tienen una relación directa con la situación cubana, incluso si él las ha hecho en relación a los paises de la Primavera Arabe.

« La izquierda tradicional estaba orientada a un tipo de sociedad que ya no existe o está dejando a existir. Creían sobre todo en el movimiento obrero como responsable del futuro. Bien, hemos sido desindustrializados y eso ya no es posible ».

Esa es la Cuba de los Castros y su obsoleto partido comunista cubano.

« Las movilizaciones de masas más efectivas hoy son las que empiezan en una clase media moderna y en particular en un cuerpo enorme de estudiantes. Son más efectivos en países en los que, demográficamente, los hombres y mujeres jóvenes son una parte de la sociedad mayor que en Europa ».

Esa es la juventud cubana, la que materializará el cambio, la que le mostrará a los Castros un inmenso zapato en alto (al estilo de los protestantes árabes) para que como el dictador del 1958 se larguen de la isla a otra parte.

Por eso es que en Cuba la teoría marxista, la anti-ortodoxa no ha tenido éxito, ni es bien vista por los jerarcas en el poder, porque el análisis de la sociedad y de la historia los condena al basurero. Hobsbawn ha aportado su granito de arena a ello. Los jóvenes cubanos y la sociedad civil harán el resto. ¡Buen 2012!


Laisser un commentaire

Entrez vos coordonnées ci-dessous ou cliquez sur une icône pour vous connecter:

Logo WordPress.com

Vous commentez à l'aide de votre compte WordPress.com. Déconnexion / Changer )

Image Twitter

Vous commentez à l'aide de votre compte Twitter. Déconnexion / Changer )

Photo Facebook

Vous commentez à l'aide de votre compte Facebook. Déconnexion / Changer )

Photo Google+

Vous commentez à l'aide de votre compte Google+. Déconnexion / Changer )

Connexion à %s

Catégories

%d blogueurs aiment cette page :