Publié par : lettresdemontreal | 22 avril 2014

Mariano Brull Caballero. Traductor, periodista, poeta y diplomático cubano

Comienza aquí una serie de reseñas bio-bibliográficas de intelectuales-traductores hispanoamericanos que pasaron por el exilio, voluntario o involuntario, y que dejaron para la posteridad una obra que influye no sólo en aquellas tierras en las que tradujeron, sino de regreso también en sus tierras de origen. Comienza la serie con un traductor cubano, reacción a la ficha recientemente publicada en el Diccionario histórico de la traducción en Hispanoamérica, también reseñado en este blog.

Mariano Brull Caballero

Mariano_Brull_en_1913

La ficha del diccionario, a cargo de Lourdes Arencibia, nos dice que fue « periodista, poeta y diplomático », bueno, también fue traductor, y ciertamente en una etapa de su vida caracterizada por la madurez, pues ya tenía 48 años cuando se publican en París sus Poëmes, con prefacio de Paul Valéry, traducidos por Mathilde Pomès y Edmon Bandercammen. 49 años tenía cuando publicó en todavía hoy célebres revistas cubanas, traducciones de Paul Valéry y 59 años cuando aparecieron en París y en Bruselas, ediciones bilingues de sus poemarios Temps en peine (traducción de Mathilde Pomès); Rien que…(traducción de E. Emilie Noulet).

Brull pudo eligir temprano un « exilio dorado », el del servicio diplomático (EE.UU., Perú, España, Francia y otros países), pues su preferencia por la poesía simbolista y las experimentaciones sonoras (jitanjáforas) que creaba en sus poemas, le alejaban de una poesía más vinculada a lo social y al rescate de los motivos aborígenes (finales del siglo XIX, José Fornaris, por ejemplo) y africanos en la Cuba de principios del siglo XX. Este último movimiento tuvo en figuras como Nicolás Guillén un destacado representante.

La obra de Brull se concretizó en ese exilio voluntario y sus traducciones fueron el producto de esas experiencias y preferencias. Ello queda especialmente claro a través de los artículos que en inglés, en español y en catalán le aparecen consagrados en Wikipedia. De hecho las versiones catalana y española parecen ser traducciones de la primera. Hay uno también ruso, pero es muy breve. A destacar es el hecho de que ya en 1920 apareciera en traducción en una antología de poemas hispanos, a cargo de Thomas Walsh, traducida por poetas ingleses y norteamericanos.

Como es de esperar un poeta y traductor de materias tan « etéreas » no sería de la predilección del régimen post1959 de La Habana, tan exclusivamente promotor de las « terrenas » y censor de todas las demás. Es por ello que la bibliografía que existe sobre este autor-traductor, si es cubana, data en lo fundamental de antes de 1959 y de origen extranjero es más bien profusa. Hay hasta una tesis de maestría de Alfonso García Morales, de la Universidad de Sevilla, que es citada en estos tres artículos de Wikipedia.

Brull fue un cubano-español (con orígenes catalán y cubano)  que es interesante ahora por el carácter de pionero de una condición que hoy caracteriza no a escogidos representantes de la élite criolla, como lo fue él, en su tiempo, sino a miles y quizás cientos de miles de cubanos de nuestros días, de todos los orígenes sociales y que viven desperdigados por el mundo entero. Esa condición es la de una identidad múltiple, de opciones a contracorriente del actual e impuesto « mainstream » isleño y de integra zambullida en los fenómenos culturales de Occidente. Brull fue un cubano globalizado antes de época, que sigue importándonos.


Laisser un commentaire

Entrez vos coordonnées ci-dessous ou cliquez sur une icône pour vous connecter:

Logo WordPress.com

Vous commentez à l'aide de votre compte WordPress.com. Déconnexion / Changer )

Image Twitter

Vous commentez à l'aide de votre compte Twitter. Déconnexion / Changer )

Photo Facebook

Vous commentez à l'aide de votre compte Facebook. Déconnexion / Changer )

Photo Google+

Vous commentez à l'aide de votre compte Google+. Déconnexion / Changer )

Connexion à %s

Catégories

%d blogueurs aiment cette page :